ISLAM: Ahl al Sunnah wal Yama'ah

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 Métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir errores a la gente (1)

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MensajeTema: Métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir errores a la gente (1)   Miér Oct 05, 2011 9:10 am




Extraído de: Los métodos del Profeta sallalahu aleihi wasalam para corregir los errores de la gente
Muhámmad Salih Al-Munayyid



Puntos a tener en cuenta a la hora de enfrentar los errores



Antes de embarcarnos en nuestra discusión debemos destacar algunos temas y consideraciones a tener en cuenta antes y durante el manejo y corrección de los errores de las personas.


La sinceridad con Allah



Cuando se les corrigen los errores a otras personas, es esencial que la intención sea obtener la complacencia de Allah, no demostrar superioridad o dejar salir la ira o impresionar a otras personas.


Al-Tirmidhi (que Allah tenga piedad de él) reportó de Shufai al-Asbahi que llegó a Medina y vio un hombre con personas a su alrededor. Preguntó: “¿Quién es?”. Le respondieron: “Abu Hurairah”. [Shufai dijo:] “Entonces me acerqué y me senté frente a él. Él le hablaba a la gente, y cuando terminó y se fueron todos, le dije: ‘Te pido por Allah que me narres un hadiz que hayas oído del Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) y que hayas comprendido plenamente’. Abu Hurairah dijo: ‘Lo haré, te contaré un hadiz que oí del Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) y comprendí plenamente’. Luego Abu Hurairah comenzó a respirar con dificultad, y siguió así hasta que se recuperó, luego dijo:

‘Te diré un hadiz que el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) me contó en su casa cuando no había nadie más allí excepto él y yo’. Luego Abu Hurairah comenzó a respirar con dificultad nuevamente, luego se recuperó, se limpió la cara, y dijo:

‘Te diré un hadiz que el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) me contó en su casa cuando no había nadie más allí excepto él y yo’. Luego respiró con dificultad se limpió la cara y dijo:

‘Te diré un hadiz que el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) me contó en su casa cuando no había nadie más allí excepto él y yo’. Luego Abu Hurairah comenzó a respirar con mucha dificultad, y su cabeza cayó hacia adelante, y lo sostuve con mi hombro por un tiempo, luego se recuperó y dijo: ‘El Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) me dijo:

‘Cuando llegue el Día del Juicio, Allah bajará para juzgar a las personas. Y todos los pueblos se arrodillarán en sumisión. El primero en ser llamado será el hombre que haya aprendido el Corán de memoria, un hombre que murió luchando en la causa de Allah y un hombre que tuvo una gran riqueza. Allah le dirá al recitador del Corán: ‘¿No te enseñé acaso lo que le revelé a Mi Mensajero?’. Él dirá: ‘Por supuesto, Mi Señor’. Allah dirá: ‘¿Qué hiciste con lo que te enseñaron?’. Él dirá: ‘Me quedé despierto día y noche (para recitarlo)’. Allah dirá: ‘Has mentido’, y los ángeles dirán: ‘Has mentido’. Allah dirá: ‘Solo querías que se dijera que fulano de tal es un gran recitador, y así se dijo’.

El que tenía una gran riqueza será traído ante Allah y Allah le dirá: ‘¿Acaso no te di generosamente para que no necesitaras de nadie?’. Él dirá: ‘Por supuesto, Mi Señor’. Allah dirá: ‘¿Qué hiciste con lo que te di?’. Él dirá: ‘Lo usé para dar a mis parientes y en caridad’. Allah dirá: ‘Has mentido’, y los ángeles dirán: ‘Has mentido’. Allah dirá: ‘Solo querías que dijeran que fulano de tal es generoso, y así se dijo. Luego fue traído ante Allah al que murió en Su causa y Allah le dirá: ‘¿Por qué te mataron?’. Él dirá: ‘Me ordenaron luchar en Tu causa y luché hasta que me mataron’. Allah dirá: ‘Has mentido’, y los ángeles dirán: ‘Has mentido’. Allah dirá: ‘Solo querías que dijeran que fulano de tal era valiente, y así se dijo’. Luego el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) me golpeó las rodillas y dijo: ‘Oh Abu Hurairah, estos tres son los primeros que recibirán el calor del Fuego el Día de la Resurrección’”. Sunan at-Tirmidhi, n° 2382, edición Shaakir. Abu ‘Isa dijo: Es un hadiz hasan gharib.


Si la intención de la persona que da el consejo es sincera, obtendrá recompensa por su consejo y el mismo será aceptado y tomado en cuenta, con el permiso de Allah.


Cometer errores es parte de la naturaleza humana



El Profeta (sallalahu aleihi wasalam) dijo: “Todo hijo de Adán comete errores, y los mejores de los que cometen errores son los que se arrepienten”. Reportado por at-Tirmidhi, n° 2499, y por Ibn Maayah, que narró esta versión – edición as-Sunan de ‘Abd al-Baqi, n° 4251

Tener esto en mente con claridad pone las cosas en la perspectiva correcta, por lo cual el educador no debe esperar que las personas sean perfectas o infalibles ni juzgarlas según lo que él cree que deben ser, y luego considerar que han fracasado si cometen un error grave o repetidamente. Debe manejar a las personas de manera realista, según su conocimiento de la naturaleza humana que está sujeta a ignorancia, negligencia, falencias, caprichos, deseos y olvidos.
Entender este hecho evitará también que el educador se sorprenda demasiado ante un error repentino que pueda llevarlo a reaccionar de forma inapropiada. Esto le recordará al divulgador (da’iah) y educador que se esfuerza por fomentar lo bueno y prohibir lo malo que él también es humano y puede cometer el mismo error, por lo cual debe tratar a la gente con compasión en vez de con dureza, pues el objetivo básico es reformar, no castigar.


Pero no esto significa que debemos dejar pasar a quienes cometen errores, o buscar excusas para los que cometen pecados sobre la base de que son humanos o jóvenes, o que los tiempos modernos están llenos de tentaciones y demás. Debemos denunciar las malas acciones y recordar a las personas que deberán rendir cuentas ante Allah, pero al mismo tiempo debemos evaluar sus actos según el Islam.


Al decir que alguien está equivocado hay que estar basados en evidencia legal según la legislación islámica y un entendimiento apropiado, no en la suposición o en el mero hecho de que a uno puede no gustarle.


Muhámmad ibn al-Munkadir reportó que Yabir oraba usando solamente un izar (prenda inferior que se envuelve alrededor de la cintura) atado en la espalda (La razón para esto es que no tenían pantalones, y usaban el izar atado en la espalda porque cubría más en el ruku’ y el suyud. [Fath al-Baari, edición al-Salafiyyah, 1/467), y el resto de su ropa estaba colgada en un gancho. Alguien le dijo: ¿Estás orando con una sola prenda?’. Él dijo: ‘Lo hice solamente para que una persona tonta me pregunte. ¿Quién de nosotros usaba dos prendas en los tiempos del Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam)?”(Reportado por al-Bujari, al-Fath, n° 352)

Ibn Hayar (que Allah tenga piedad de él) dijo: “Aquí se usa la palabra ‘tonta’ en el sentido de ‘ignorante’… El fin es explicar que está permitido usar una sola prenda, aunque es preferible usar dos prendas. Es como si dijera ‘Lo hice a propósito para mostrar lo que está permitido, para que el que no sabe pueda seguirme o reprocharme y yo enseñarle que sí está permitido’. La razón por la cual su respuesta fue tan dura fue para enseñarles, no para
reprochar a los estudiantes y para alentarlos a buscar ellos mismos los veredictos legales según el Islam”. Al-Fath, 1/467.





Extraído del libro:

Los métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir los errores de la gente

Muhámmad Salih Al-Munayyid

Traducción y edición
Lic. M. Isa García y Moammar Darman





Última edición por Admin el Miér Oct 05, 2011 9:20 am, editado 2 veces
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MensajeTema: Re: Métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir errores a la gente (1)   Miér Oct 05, 2011 9:14 am





Cuanto más grave es un error, más esfuerzo se debe hacer para corregirlo



Los esfuerzos para corregir errores que tienen que ver con la ‘aqidah deben ser mayores que los que se hacen para corregir errores relacionados con normas de etiqueta, por ejemplo. El Profeta (sallalahu aleihi wasalam) se preocupaba profundamente por tratar y corregir los errores relacionados con la idolatría (shirk) en todas sus formas, pues era un asunto de suma importancia.


Estos son algunos ejemplos:


Al-Mughirah ibn Shu’bah dijo: “Hubo un eclipse de sol el día que murió Ibrahim [el hijo del Profeta], y la gente dijo: ‘Este eclipse es causado por la muerte de Ibrahim’. El Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) dijo: ‘El sol y la luna son dos signos de Allah, no se eclipsan por la muerte o el nacimiento de nadie. Si los ven (eclipsados), invoquen a Allah hasta que el eclipse haya pasado’” Reportado por al-Bujari, Fath, 1061.


Abu Waqid al-Laizi reportó que cuando el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) salió hacia Hunain, pasó junto a un árbol que usaban los idólatras llamado Dhat Anwat, y en el que colgaban sus armas. Le dijeron: ‘Oh Mensajero de Allah, designa para nosotros un Dhat Anwat como el que ellos tienen’. El Profeta (sallalahu aleihi wasalam) dijo: ‘¡Subhan-Allah! Esto es como cuando el pueblo de Moisés dijo: “Haz para nosotros un ídolo como los dioses que ellos tienen”. Por Aquel en Cuya mano está mi alma, seguirán el camino de los que los precedieron’”. Reportado por at-Tirmidhi, n° 2180. Dijo: Es un hadiz hasan sahih


Según otro reporte narrado por Abu Waqid, salieron hacia La Meca con el Mensajero de Allah hacia Hunain. Dijo: “Los idólatras tenían un árbol de loto al que cuidaban y en el que colgaban sus armas; se llamaba Dhat Anwat. Pasamos junto a un gran árbol de loto verde y dijimos: ‘Oh Mensajero de Allah, haz que este sea un Dhat Anwat para nosotros’. El Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) dijo: ‘Por Aquel en Cuya mano está mi alma, acaban de decir lo que el pueblo de Moisés le dijo a él: “Haz para nosotros un dios pues ellos tienen sus dioses”, pero él dijo: “Ciertamente, ustedes son un pueblo que no sabe”. Es lo mismo, y seguirán el camino del pueblo que los precedió, paso a paso’”. Reportado por Ahmad, al-Sunan, 5/218


Zaid ibn Jalid al-Yuhani dijo: “El Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) nos guió en la oración del Fayr en al-Hudaibiah justo después de una lluvia la noche anterior. Cuando terminó, se dirigió a la gente y dijo: ‘¿Saben lo que dice su Señor?’. Ellos dijeron: ‘Allah y Su Mensajero saben mejor’. Él dijo: ‘Esta mañana uno de Mis siervos amaneció creyente y otro incrédulo en Mí. El que dijo ha llovido por Gracia y Misericordia de Allah, es un creyente en Mí y un incrédulo en las estrellas; y en cuanto al que dijo que ha llovido por causa de tal o cual estrella, es incrédulo en Mí y un creyente en las estrellas’”. Reportado por al-Bujari, Fath, n° 846


Ibn ‘Abbaas reportó que un hombre dijo: “Oh Mensajero de Allah, lo que tú o Allah quieran”. Él dijo: “¿Me estás igualando con Allah? [Debes decir:] Lo que sólo Allah quiera” . Reportado por Ahmad, al-Musnad, 1/283


Ibn ‘Umar (radia Allah anhum) reportó que se encontró con ‘Umar ibn al-Jattaab que venía con un grupo de personas y juraba por su padre. El Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) los llamó y les dijo que Allah había prohibido jurar por los antepasados; el que quisiera hacer un juramento, debía jurar por Allah o guardar silencio. Reportado por al-Bujari, Fath, 6108


El Imán Ahmad reportó en su Musnad: Waki’ nos dijo que al-A’mash nos dijo de Sa’d ibn ‘Ubaydah que dijo: “Estaba con ‘Umar en un círculo y el oyó a un hombre de otro círculo decir: ‘No, por mi padre’. Entonces Ibn ‘Umar le lanzó piedras y dijo: ‘Así juraba ‘Umar, y el Profeta (sallalahu aleihi wasalam)? le prohibió hacerlo y dijo que era idolatría (shirk)’”. Al-Fath al-Rabbaani, 14/164.


Abu Shuraih Haani’ ibn Yazid dijo: “Una delegación de personas vino hasta el Profeta (sallalahu aleihi wasalam) y oyó que llamaban a uno de ellos Abd al-Hayar (“siervo de la roca”). Le preguntó: ‘¿Cómo te llamas?’. Él dijo: ‘Abd al-Hayar’. El Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) dijo: ‘No, tú eres ‘Abd-Allah (siervo de Allah)’”. Reportado por al-Bujari en al-Adab al-Mufrad, n° 813.




Extraído del libro:

Los métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir los errores de la gente

Muhámmad Salih Al-Munayyid

Traducción y edición
Lic. M. Isa García y Moammar Darman



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MensajeTema: Re: Métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir errores a la gente (1)   Miér Oct 05, 2011 1:15 pm




Tener en cuenta la posición de la persona que se esfuerza por corregir el error


Los consejos de algunas personas pueden ser mejor recibidos que los de otros debido al estatus que tienen, o porque, a diferencia de los demás, tienen autoridad sobre la persona que cometió el error, por ejemplo un padre con su hijo, un maestro con su alumno, o un funcionario público con la persona a quien está inspeccionando. El anciano no es igual al más joven, un pariente no es como un extraño, alguien con autoridad no es como el que no la tiene. Entender estas diferencias logrará que quien intenta la reforma ponga las cosas en perspectiva y las evalúe correctamente, para que su corrección o reprimenda no provoque un mal mayor. La posición del que corrige y la estima que le tiene el que comete el error son muy importantes a la hora de juzgar qué dureza tendrá la reprimenda y decidir cuál será el tono de la misma. De esto aprendemos dos cosas:

En primer lugar, que la persona a quien Allah le ha dado estatus o autoridad debe utilizarlo para fomentar lo bueno y prohibir lo malo, y para enseñar a la gente. Debe entender que tiene una gran responsabilidad porque las personas le aceptarán más que al resto de las personas – a menudo – por lo cual puede hacer más que los demás.

En segundo lugar, la persona que busca fomentar lo bueno y prohibir lo malo no debe juzgar mal la situación y ponerse en una posición mayor que la que en realidad amerita la situación porque esto solo alejará a las personas.

El Profeta (sallalahu aleihi wasalam) aprovechaba al máximo la posición de respeto que Allah le había dado cuando corregía y enseñaba a la gente. Hacía cosas que no habrían sido apropiadas si las hubiesen hecho otras personas, como por ejemplo las siguientes:

Ya’ish ibn Tihfah al-Ghiffaari reportó que su padre dijo: “Fui invitado del Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam), yo era uno de los pobres a los que él invitaba. El Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) se acercó a ver que todo esté bien con sus invitados durante la noche, y me vio acostado boca abajo. Me tocó con su pie y me dijo: ‘No duermas así; esa es la forma de dormir que Allah detesta’”.

Según otro reporte: “Lo tocó con el pie despertándolo y le dijo: ‘Así es como duerme la gente del Infierno’”.

Reportado por Ahmad, al-Fath al-Rabbaani, 14/244-245. Reportado también por al-Tirmidhi, n° 2798, edición Shaakir de Abu Dawud en Kitaab al-Adab en su Sunan, n° 5040, edición al-Da’aas. El hadiz también se encuentra en Sahih al-Yaami’, 2270-2271.

El método de corrección era apropiado para el Profeta (sallalahu aleihi wasalam) debido a su posición y estatus, pero no es apropiado para el resto de las personas. No es correcto que alguien que quiera corregir a otro por su forma de dormir lo toque con su pie mientras duerme y lo despierte, y que luego espere que su consejo sea aceptado y agradecido. Lo mismo se aplica a quien golpea a otro por cometer un error o le arroja piedras o algún otro objeto. Si bien algunos de los salaf lo hacían, se debía a su estatus en particular. Algunos ejemplos de esto pueden ser:

Al-Daarimi (que Allah tenga piedad de él) reportó de Sulaiman ibn Yassar que un hombre llamado Sabigh llegó a Medina y comenzó a preguntar por los textos ambiguos del Corán. ‘Umar mandó a buscarlo, y preparó unas ramas de palmera datilera para golpearlo.

[‘Umar] le preguntó: “¿Quién eres?”. Él respondió: “Soy Sabigh, el siervo de Allah”. ‘Umar tomó una de las ramas de palmera y lo golpeó diciendo: “Yo soy ‘Umar, el siervo de Allah”. Siguió golpeándolo hasta que le comenzó a sangrar la cabeza, y dijo: “¡Oh Amir al-Mu’minin, es suficiente! ¡Las ideas que había en mi cabeza se han ido!”.
Sunan al-Daarimi, editado por ‘Abd-Allaah Haashim Yamaani, 1/51, n° 146.

Al-Bujari (que Allah tenga piedad de él) reportó que Ibn Abi Laila dijo: “Hudhaifah se encontraba en al-Mada’in y pidió algo de beber, y un obispo le dio una vasija de plata. Se la arrojó diciendo: ‘Yo no lo habría arrojado, pero le dije que no lo hiciera y no me hizo caso. El Profeta (sallalahu aleihi wasalam) nos prohibió la seda y el brocado, y beber de vasijas de oro y plata. Dijo: ‘Estas son para ellos en este mundo y para ustedes en el Más Allá’”.
Al-Fath, n° 5632

Según un reporte narrado por Ahmad en el que se describe el mismo incidente: ‘Abd al-Rahman ibn Abi Laila dijo: “Salí con Hudhaifah a una de esas zonas, y él pidió algo para beber. Un obispo le trajo una vasija de plata y (Hudaifah) se la lanzó a la cara. ‘Guarden silencio, guarden silencio, si le preguntamos por qué lo hizo, puede que no nos lo diga’. Por lo tanto, guardamos silencio, y poco después dijo: ‘¿Saben por qué se la lancé a la cara?’. Le dijimos que no. Él dijo: ‘Le había dicho que no lo hiciera. El Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) dijo: “No beban en vasijas de oro”, y Mu’adh dijo: “No beban en vasijas de oro ni plata, y no usen seda ni brocado; son para ellos en este mundo y para ustedes en el Más Allá”.
Al-Musnad, 5/396

Al-Bujari narró que Sirin le pidió a Anas que le redactara un contrato de manumisión, pues tenía mucho dinero, pero Anas se negó. Sirin fue hasta ‘Umar radia Allah anhu quien le dijo a Anas que redactase el documento, y Anas se negó nuevamente, por lo cual ‘Umar lo golpeó con un azote recitando las palabras del Corán:

“Si alguno de vuestros esclavos o esclavas os piden la manumisión, y sabéis de su honestidad, otorgádsela, y ayudadle [a pagar la manumisión] dándole parte de las riquezas con las que Allah os ha agraciado.…” [al-Nur 24:33], con lo cual redactó el documento para él”.
Al-Fath, 5/184

Al-Nasaa’i reportó de Abu Sa’id al-Judri que se encontraba orando cuando un hijo de Marwan se acercó por delante, él lo miró, y como no retrocedió, lo golpeó. El niño se fue llorando y le contó a Marwan lo sucedido. Marwan le preguntó a Abu Sa’id: “¿Por qué golpeaste a tu sobrino?”. Él dijo: “No lo golpeé a él; golpeé a Satán. Oí decir al Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam): ‘Si uno de ustedes está orando y alguien quiere pasar por delante, debe intentar detenerlo en la medida de lo posible, y si se niega a hacerlo, debe pelear con él, pues es un demonio’”.
Al-Muytaba min Sunan al-Nasaa'i, 8/61; Sahih Sunan an-Nasaa'i, n° 4518.

Ahmad (que Allah tenga piedad de él) reportó de Abu’n-Nadr que Abu Sa’id al-Judri sufría un dolor en la pierna, y su hermano vino y lo vio recostado con una pierna cruzada sobre la otra, por lo que lo golpeó en la pierna dolorida, haciendo que le doliese aún más. Él le dijo: “¡Me golpeaste en la pierna! ¿No sabías acaso que está dolorida?”. Le respondió: “Por supuesto que lo sabía”. Abu Sa’id dijo: “¿Por qué lo hiciste?”. “¿No sabías acaso que el Profeta (la paz y las bendiciones de Allah) nos prohibió sentarnos de esa manera?”.
Al-Musnad, 3/42

Maalik reportó de Abu’l Zubair al-Makki que un hombre le propuso matrimonio a la hermana de otro hombre, y éste le dijo que ella había cometido adulterio. Esto llegó a oídos de ‘Umar ibn al-Jattaab, que lo golpeó, o casi, y dijo: “¿Por qué le dijiste eso?”.
Muwatta’ Maalik, n° 1553, reporte de Abu Mus’ab al-Zuhri, editado por Bashshaar Ma’ruf y Mahmud Jalil. Mu’sasat al-Risaalah

Muslim reportó en su Sahih de Abu Ishaaq quien dijo: “Estaba con al-Aswad ibn Yazid en la Gran Mezquita, y al-Sha’bi estaba con nosotros. Al-Sha’bi nos contó lo que Fatimah bint Qays había dicho acerca de que el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) no había juzgado a su favor cuando reclamó un techo y un ingreso de dinero. Al-Aswad tomó un manojo de piedras y se las arrojó diciendo: ‘¡Debería darte vergüenza! ¿Cómo puedes decir algo así?’. ‘Umar dijo que no debemos dejar el Libro de Allah o la Sunnah del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) de lado por las palabras de una mujer que no está segura de si recuerda las cosas correctamente o no. Las mujeres tienen derecho a un techo y un ingreso. Dice Allah en el Corán: “…No las expulséis de sus hogares [durante el período de espera], a menos que hayan cometido una indecencia evidente…” [al-Talaaq 65:1].’” Sahih Muslim, n° 1480

Abu Dawud reportó que dos hombres entraron por las puertas de Kindah, cuando Abu Mas’ud al-Ansaari estaba sentado en un círculo. Los hombres dijeron: “¿Hay algún hombre que pueda juzgar entre nosotros dos?”. Un hombre del círculo dijo: “Yo lo haré”. Abu Mas’ud tomó un manojo de piedras y se las arrojó diciendo: “¡Cállate! No está bien visto emitir juicios a la ligera”.
Reportado por Abu Dawud, Kitaab al-Aqdiyh, Bab fi talab al-qada’ wa al-tasarru’ ilaihi


También debemos destacar que el Profeta (sallalahu aleihi wasalam) en ocasiones reprochaba a sus Compañeros más cercanos con más dureza que a un beduino o a un extraño. Todo esto tiene que ver con la sabiduría y una evaluación correcta de la situación.


Extraído del libro:

Los métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir los errores de la gente

Muhámmad Salih Al-Munayyid

Traducción y edición
Lic. M. Isa García y Moammar Darman

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MensajeTema: Re: Métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir errores a la gente (1)   Miér Oct 05, 2011 4:05 pm




Hacer la distinción entre el que comete un error por ignorancia y el que lo hace a sabiendas



Uno de los relatos que ilustran esta situación claramente es lo que le sucedió a Mu’aawiyah ibn al-Hakam al-Sulami cuando vino a Medina desde el desierto, sin saber que estaba prohibido hablar durante la oración. Dijo él: “Mientras oraba detrás del Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam), un hombre estornudó, por lo cual dije ‘iarhamuk Allah (que Allah tenga piedad de ti)’. El hombre me miró fijamente y le dije ‘¡Por el honor de mi madre! ¿Por qué me miras así?’. Comenzaron a golpearse las piernas con las manos, y cuando vi que me pedían que permaneciera callado, dejé de hablar (es decir, quise contestarles, pero me controlé y guardé silencio).

Cuando el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) terminó de orar , jamás vi un mejor maestro que él – no me reprendió ni me golpeó ni me avergonzó frente a los demás. Simplemente dijo: ‘Esta oración no debe contener ninguna palabra de los hombres; no es más que glorificaciones, alabanzas y recitación del Corán’”. Sahih Muslim, edición de ‘Abd al-Baaqi, n° 537.

El ignorante necesita que se le enseñe; el dubitativo necesita que se le expliquen las cosas; el negligente necesita que se le recuerden los asuntos; y el que persiste voluntariamente en el error necesita ser advertido. No es correcto tratar de igual manera a la hora de corregir un error al que conoce una regla y al que la ignora. Tratar con mucha dureza al que no conoce la regla solo logrará que la persona ignore el consejo, a menos que se le enseñe con sabiduría y bondad, porque la persona ignorante no sabe que está cometiendo un error. Es como si le dijera al que lo reprende: “¿Por qué no me enseñas antes de atacarme?”.

El que comete un error sin darse cuenta de ello puede pensar que tiene razón, por lo cual debemos tener eso en cuenta y tratarlo con cautela. El Imám Ahmad (que Allah tenga piedad de él) reportó en al-Musnad lo siguiente de al-Mughirah ibn Shu’bah: “El Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) comió algo, luego se levantó y oró. Ya había hecho el wudu’ antes de eso, pero le traje un poco de agua para que hiciera wudu’. Me rechazó diciendo: ‘¡Vete!’. Me sentí ofendido, por Allah. Oró, y me quejé con ‘Umar por lo sucedido. Él dijo: ‘Oh Profeta de Allah, al-Mughirah se siente dolido por tu rechazo, y está preocupado de que puedas estar enfadado con él por alguna razón’. El Profeta (sallalahu aleihi wasalam) dijo: ‘Solo veo bien en él, pero me trajo agua para hacer wudu’ después de comer algo, y si hubiese hecho wudu’, la gente habría hecho lo mismo [es decir, habrían pensado que debían hacer wudu’ después de comer]’”. Al-Musnad, 4/253.

Debemos destacar aquí que cuando el Profeta (sallalahu aleihi wasalam) señalaba los errores de estos grandes Sahaabah, no causaba en ellos ningún efecto negativo ni alejamiento; por el contrario, tenía un efecto positivo en ellos, y al ser corregidos de esta forma por el Profeta (sallalahu aleihi wasalam), se preocupaban y cuidaban su comportamiento y se aseguraban de que el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) estuviera complacido con ellos.

También podemos destacar de este relato que cuando el Profeta (sallalahu aleihi wasalam) le señaló su error a al-Mughirah, no estaba molesto con al-Mughirah; lo hizo por piedad hacia la gente y para explicar ciertas cosas con claridad, para que no se impusieran algo que no era obligatorio y que les provocaría una gran dificultad.



Extraído del libro:

Los métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir los errores de la gente

Muhámmad Salih Al-Munayyid

Traducción y edición
Lic. M. Isa García y Moammar Darman

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Última edición por Admin el Miér Oct 05, 2011 8:47 pm, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir errores a la gente (1)   Miér Oct 05, 2011 6:32 pm




Hacer distinción entre los errores que surgen de una intención sincera de encontrar lo que es correcto (iytihad) y los errores cometidos deliberadamente, por negligencia o falencias


No caben dudas de que en el primer caso, no es culpa de la persona. De hecho, recibirá una recompensa aún cuando cometa un error, en tanto y en cuanto su intención sea sincera y haya querido llegar a la conclusión correcta, porque el Profeta (sallalahu aleihi wasalam) dijo: “Si un juez juzga y se esfuerza por tomar la decisión correcta, y su decisión es correcta, tendrá dos recompensas, pero si su decisión es incorrecta, aún tendrá una recompensa”.
Reportado por at-Tirmidhi, 1326, edición de Shaakir. Abu ‘Isa at-Tirmidhi dijo que es un hadiz hasan gharib en esta versión

Es distinto el caso de quien comete errores deliberadamente o a causa de falencias. En la primera instancia, a la persona se le debe enseñar y aconsejar; en la segunda, se le debe advertir y reprender.

El iytihaad que puede ser exceptuado de culpa debe ser hecho por alguien calificado, no por alguien que da veredictos sin conocimiento y sin tener en cuenta las circunstancias. Es por eso que el Profeta (sallalahu aleihi wasalam) denunció enérgicamente a quienes cometieron el error en el caso del hombre de la cabeza herida. Abu Dawud narró en su Sunan de Yaabir que dijo: “Emprendimos un viaje, y uno de los hombres fue golpeado en la cabeza con una piedra y comenzó a sangrar. Luego se durmió y al despertar necesitaba hacer el ghusl (estaba en estado de yanaabah o impureza mayor). Les preguntó a sus compañeros: ‘¿Creen que es suficiente si hago tayammum?’. Le respondieron: ‘Creemos que no tienes ninguna excusa porque hay agua a tu disposición’. Por lo cual hizo el ghusl, y como consecuencia de ello murió. Cuando llegamos ante el Profeta (sallalahu aleihi wasalam) y le contaron lo sucedido, dijo: ‘Lo han matado, ¡que Allah los mate! ¿Por qué no preguntaron si no sabían? La cura del que no sabe es preguntar…’”. Sunan Abi Dawud, Kitaab al-Tahaarah, Baab al-mayruh iataiammam

El Profeta (sallalahu aleihi wasalam) dijo que hay tres tipos de jueces, uno estará en el Paraíso y los otros dos en el Infierno. El que estará en el Paraíso es un hombre que conoce la verdad y juzga de esa forma. Un hombre que conoce la verdad pero que juzga injustamente estará en el Infierno, y un hombre que juzga a las personas sin tener conocimiento adecuado también estará en el Infierno Sunan Abi Dawud, n° 3573. El tercer tipo se considera que no tiene ninguna excusa.

Otro factor a la hora de medir el grado de la reprimenda es prestar atención al entorno en el que ocurrió el error. Por ejemplo, si se dio en un entorno en el que se cumple con la Sunnah o donde prevalece la innovación (bid’ah), o hasta dónde llega el mal, o si hay personas
ignorantes o débiles, cuyas opiniones sean respetadas por los demás, y que emitan fatwas diciendo que tal o cual cosa está permitida.



Extraído del libro:

Los métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir los errores de la gente

Muhámmad Salih Al-Munayyid

Traducción y edición
Lic. M. Isa García y Moammar Darman

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MensajeTema: Re: Métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir errores a la gente (1)   Miér Oct 05, 2011 6:41 pm




Una buena intención por parte del que comete el error no significa que no se le deba reprochar su accionar


‘Amr ibn Yahya dijo: “Mi padre narró algo que su padre dijo: ‘Estábamos a las puertas de ‘Abd-Allah ibn Mas’ud antes de la oración de la madrugada. Cuando salió, caminamos con él a la mezquita. Abu Musa al-Ash’ari se acercó a nosotros y dijo: “¿Ya salió a vuestro encuentro Abu ‘Abd al-Rahman?”. Le respondimos: “No”. Se sentó con nosotros hasta que salió [Abu ‘Abd al-Rahman].

Cuando salió, todos nos pusimos de pie y lo saludamos, y Abu Musa le dijo: “Oh Abu ‘Abd al-Rahman, vi hoy en la mezquita algo que nunca había visto antes, pero parece algo bueno, al-hamdu Lillah”. Dijo él: “¿Qué es lo que viste?”. Dijo: “si vives, lo verás. Vi personas en la mezquita sentadas en círculos esperando la oración. En cada círculo había un hombre, y tenían piedras en sus manos. El hombre decía: ‘Digan Allahu akbar cien veces’, y ellos decían Allahu akbar cien veces; luego él decía: ‘Digan La ilaha ill-Allah cien veces’, y ellos decían La ilaha ill-Allah cien veces; luego él decía: ‘Digan Subhan Allah cien veces’, y ellos decían Subhan Allah cien veces’.

Me preguntó: ‘¿Qué les dijiste?’. Él respondió: ‘No les dije nada; esperaba ver cuál era tu opinión y qué me dirías que hiciese’. Él dijo: ‘¿Por qué no les dijiste que contasen sus malas acciones y así garantizar que no desperdicien sus buenas acciones?’. Luego se fue, y partimos con él, hasta que llegó a uno de esos círculos. Se paró junto a ellos y dijo: ‘¿Qué es esto que están haciendo?’. Ellos dijeron:

‘Oh Abu ‘Abd al-Rahman, estas son piedras que usamos para contar nuestros takbir (decir Allahu Akbar), tahlil (decir La ilaha illa Allah) y tasbih (decir Subhanallah)’. Él les dijo: ‘Cuenten sus malas acciones y les garantizo que no desperdiciarán ninguna de sus buenas acciones. ¡Qué vergüenza, Oh seguidores de Muhámmad, con qué rapidez se están autodestruyendo! Los Compañeros de su Profeta (sallalahu aleihi wasalam) siguen vivos, su ropa aún no ha sido usada y sus vasijas aún no se han roto. Por Aquel en Cuya mano está mi alma, o ustedes están siguiendo un camino que es más correcto que el de Muhámmad (sallalahu aleihi wasalam) o han abierto la puerta de la perdición!’. Ellos dijeron: ‘Por Allah, Oh Abu ‘Abd al-Rahman, solo queríamos hacer una buena obra’. Él dijo:

‘¡Cuántos han querido hacer una buena obra y no lo han logrado! El Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) nos dijo que la gente recita el Corán y no pasa de sus gargantas. Por Allah, no lo sé, a lo mejor la mayoría de ellos son como ustedes’. Luego se alejó de ellos y partió. ‘Amr ibn Salamah dijo: ‘Vi a la mayoría de los miembros de esos círculos peleando junto a los Jariyitas el día de Nahrawan’”.
Reportado por al-Darimi, al-Sunan, n° 210, editado por ‘Abd-Allah Hashim al-Yamani



Extraído del libro:

Los métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir los errores de la gente

Muhámmad Salih Al-Munayyid

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MensajeTema: Re: Métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir errores a la gente (1)   Miér Oct 05, 2011 6:52 pm




Ser justos e imparciales al momento de corregir a quienes cometen errores



Dice Allah:

“Cuando habléis [para declarar o decir algo] deberéis ser justos, aunque se trate en contra de un pariente, y cumpliréis vuestro compromiso con Allah…” [al-An’aam 6:152]

“Allah os ordena que restituyáis a sus dueños lo que se os haya confiado, y que cuando juzguéis entre los hombres lo hagáis con equidad. ¡Qué bueno es aquello a lo que Allah os exhorta! Allah todo lo oye, todo lo ve…” [al-Nisa’ 4:58]

El hecho de que Usamah ibn Zaid era el preferido del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) e hijo de su querido Zaid no le impidió al Profeta  reprocharle duramente cuando intentó interceder respecto a uno de los castigos (hudud) establecidos por Allah para un crimen. ‘A’ishah radia Allah anha reportó que los Quraishies estaban preocupados por una mujer que robaba en tiempos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam), en la época de la Liberación de La Meca. Ellos dijeron: ‘¿Quién intercederá ante el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) por ella? ¿Quién se atreverá a hacer esto que no sea Usamah ibn Zaid, el preferido del Mensajero de Allah?’. Trajeron a la mujer ante el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam), y Usamah ibn Zaid le habló sobre ella. El rostro del Mensajero de Allah cambió de color y dijo: ‘¿Acaso están intercediendo respecto a un castigo establecido por Allah?’. Usamah le dijo: ‘Te ruego me perdones, Oh Mensajero de Allah’. Al caer la noche, el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) se puso de pie y se dirigió a la gente. Alabó a Allah, pues Él merece ser alabado, y luego dijo: ‘Los pueblos que los precedieron fueron destruidos porque si uno de sus nobles robaba, lo dejaban pasar, pero si uno de sus débiles robaba, le aplicaban el castigo. Por Aquel en Cuya mano está mi alma, si Fátima la hija de Muhámmad robara, ordenaría que le cortaran la mano’. Luego ordenó que le cortasen la mano a la mujer que había robado”.
Este hadiz fue reportado por al-Bujari y Muslim; esta versión fue narrada por Muslim, n° 1688

Según un reporte narrado por an-Nasaa’i de ‘A’ishah radia Allah anha: “Una mujer pidió prestadas unas joyas, diciendo que se las quería prestar a otra persona, pero las vendió y se quedó con el dinero. Fue traída ante el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam). Su familia fue donde Usamah ibn Zaid, quien le habló sobre ella al Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam). El rostro del Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) cambió de color mientras Usamah hablaba, luego el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) le dijo: ‘¿Acaso estás intercediendo para que no se aplique uno de los castigos establecidos por Allah?’.

Usamah dijo: ‘Te ruego me perdones, Oh Mensajero de Allah’. En la noche, el Mensajero de Allah (sallalahu aleihi wasalam) se puso de pie, alabó a Allah pues Él merece ser alabado, y luego dijo: ‘Un pueblo que les precedió fue destruido porque si uno de sus nobles robaba, lo dejaban pasar, pero si uno de sus débiles robaba, le aplicaban el castigo. Por Aquel en Cuya mano está mi alma, si Fátima la hija del Mensajero robara, le haría cortar la mano’. Luego ordenó que le cortasen la mano a la mujer”. Sunan al-Nasaa’i, al-Muytabaa, edición de Dar al-Fikr, 8/73.

La actitud del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) hacia Usamah  indica que era justo e imparcial, y que el Islam estaba antes que el amor por sus seres queridos. Una persona puede soportar los defectos personales de quien desee, pero no tiene derecho a ser tolerante o imparcial con aquellos errores que trasgreden los límites establecidos por Allah.

En ocasiones, cuando un pariente o amigo comete un error, la persona no se lo reprocha como lo haría con alguien a quien no conoce, con lo cual se observa un sesgo contrario al islámico o una discriminación en sus actos, y la persona puede hacer una diferencia ante el error de su amigo a la vez que critica duramente a un desconocido.

Un poeta árabe dijo en una ocasión:
“Si eres feliz con una persona, no ves sus errores, pero si estás enfadado con él, los verás todos”.
Esto también se refleja en la manera en que se interpretan las acciones. Una acción por parte de una persona que uno ama será tomada de una forma, pero la misma acción por parte de otra persona será tomada de una forma totalmente distinta.
Todo lo expuesto se aplica solamente cuando las circunstancias son idénticas, de lo contrario podría haber distintas consideraciones como veremos a continuación.




Extraído del libro:

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MensajeTema: Re: Métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir errores a la gente (1)   Miér Oct 05, 2011 7:22 pm




Ser cuidadosos para evitar que la corrección de un error lleve a cometer un error mayor aún


Es un hecho bien establecido que el Islam permite el mal menor para prevenir un mal mayor. Por lo tanto, un divulgador (da’iah) puede guardar silencio sobre un error si cree que intervenir puede llevar a que se cometa uno más grave aún.

El Profeta (sallalahu aleihi wasalam) guardó silencio sobre los hipócritas y no los ejecutó, aún cuando su incredulidad era bien conocida. Toleró sus insultos pacientemente para que la gente no dijera: “Muhámmad ejecuta a sus compañeros”, especialmente porque no todos conocían la verdadera naturaleza de estos hombres.

El Profeta (sallalahu aleihi wasalam) no destruyó la Ka’bah para reconstruirla sobre los cimientos puestos por el Profeta Ibrahim, en consideración hacia los Quraishies que aún eran nuevos en el Islam y muy cercanos a su reciente época pagana (yahiliiah). El Profeta (sallalahu aleihi wasalam) temía que sería mucho para ellos, con lo cual la dejó como estaba, con una parte faltante, y la puerta en lo alto y cerrada a las masas, aún cuando esto contenía un elemento de injusticia.

Allah ordena a los musulmanes no insultar a los dioses de los idólatras porque esto podría llevar a que la gente insultase a Allah, lo cual es el peor de los males.
Un divulgador del Islam (dai’ah) puede guardar silencio sobre una mala acción, o posponer la reprimenda, o cambiar su enfoque, si cree que al hacerlo evitará un error o mal mayor. Esto no se considera negligencia en tanto y en cuanto su intención sea sincera y no tema a nadie excepto a Allah, y su único interés sea el interés del Islam, no la cobardía, lo que le impidió decir algo al respecto.
Podemos destacar aquí que lo que causa un mal mayor al corregir el error de alguien es la minuciosidad que no se verifica o controla.




Extraído del libro:

Los métodos del Profeta (sallalahu aleihi wasalam) para corregir los errores de la gente

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