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 Palabras de los Sabios sobre el significado de “Lâ ilâha il la Allah”

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MensajeTema: Palabras de los Sabios sobre el significado de “Lâ ilâha il la Allah”   Dom Nov 30, 2008 7:59 am





Palabras de los Sabios sobre el significado de “Lâ ilâha il la Allah”

Hemos mencionado anteriormente las palabras de Ibn ‘Abbâs En el libro “Al ifsâh” se mencionan las siguientes palabras de Al Uazîr Abû Al Mudfir: “Cuando dijo: ‘El testimonio de que no hay divinidad salvo Allah’ indica que quien pronuncie esta frase debe necesariamente conocer que no existe otro dios que Allah tal como dijo en Su libro ''Sabe que no hay otra divinidad más que Allah''. El Nombre Allah, de hecho, indica la divinidad, la cual no es atributo de nadie más. El beneficio de ésto es que esta frase implica la incredulidad en los Tagût y la Fe en Allah (subhana wa ta'ala), ya que al negar la divinidad de todo excepto Allah has descreído de los Tagût y creído en Allah (subhana wa ta'ala) sin duda alguna.”


Abû ‘Abdullah Al Qurtubî en su Tafsîr de la frase “No hay divinidad sino Allah” dijo: “Es decir, no hay quien deba ser adorado sino Él”.

Az Zamajsharî dijo que la palabra “dios o divinidad” es aplicable a todo cuanto es adorado, ya sea una adoración correcta o falsa. Pero con el tiempo se redujo su utilización sólo a la adoración de Allah (subhana wa ta'ala).”

Sheîj Al Islam Ibn Taîmîah comentó: “dios o divinidad es el que es adorado y obedecido, por lo que Dios es aquel que es divinizado, y la divinidad es el que merece ser adorado. El hecho de que merezca ser adorado, es porque se le describe con atributos tales que lo convierten en merecedor del amor total y la sumisión completa. El Dios es aquel que es amado, adorado, que ha sido reverenciado en el corazón, es temido y anhelado, al que se recurre ante las desgracias y dificultades, al que se implora y ruega ante las necesidades, al que se encomienda ante las empresas, aquel cuyo recuerdo tranquiliza el corazón, y todo esto no es posible sino en Allah (subhana wa ta'ala), únicamente. Por esto la frase: Lâ ilâha il la Allah es considerada la verdad máxima, y quienes son partidarios de esta frase, son partidarios de Allah, y aquellos que la niegan no son sino los enemigos de Allah . Por ésto si esta frase se concreta en el siervo, todos sus asuntos serán correctos, pero si no se alcanza su significado, entonces no queda sino la corrupción del conocimiento y las obras de dicha persona.”


Ibn Al Qaîîm dijo: “Dios es aquel que es divinizado en el corazón, por amor, veneración, necesidad, devoción, admiración, temor y reverencia, con anhelo y confianza.”


Ibn Rayab a su vez dijo: “Dios es aquel que es acatado, y no es desobedecido, por respeto y reverencia, por amor, temor, anhelo y confianza, con ruegos y súplicas. Todo ésto no es posible sino en Allah (subhana wa ta'ala). Quien asocie a un ser creado en alguno de los asuntos que mencioné anteriormente, que son asuntos particulares de la “divinidad” estará corrompiendo su Shahâda e idolatrando algún ser creado.”


Al Baqa’î dijo: “La Shahâda Lâ ilâha il la Allah significa la negación absoluta de que algo o alguien salvo Allah merezca ser adorado. Porque Lâ ilâha il-la Allah es el más grandioso recuerdo, que salva de los tormentos y dificultades del Día del Juicio Final.”


At Taibî explicó: “La palabra “ilah” (dios o divinidad) significa, en los orígenes del idioma árabe, “adorado.”


Por lo que concluimos que la Shahâda Lâ ilâha il la Allah alude a la negación absoluta de la divinidad, salvo en Allah a quien pertenece esta característica con exclusividad. Este es el monoteísmo (Taûĥîd) al que llamaron los Profetas e invita el Corán de principio a fin, como dice

''Di: Me ha revelado que un grupo de genios estaba escuchando y decía: Hemos oído una lectura maravillosa, que guía al sendero recto. Creímos en ella y no asociaremos nadie a nuestro Señor'' (72: 1, 2)

y por esto la Shahâda no beneficia sino a aquél que conoce y comprende su significado, obrando debidamente. Pero a quien pronuncie esta Shahâda sin conocimiento cabal de su significado, sin creer en ella ni obrar conforme a ella, ésta no le será de ningún beneficio, siendo para tal persona una prueba en su contra en el Día del Juicio Final.


Dice el Ĥadîz: “Único, sin asociados” aclarando aún más el profundo significado de la Shahâda. Este concepto fue puesto en evidencia y explicado en detalle por el Corán en las historias de los Profetas. ¡Que terrible ignorancia demuestran aquellos que adoran las tumbas! ¡Cuánto corrompen el significado de la Shahâda que ellos mismos pronuncian! Los paganos negaron el significado de la Shahâda, y por lo tanto su enunciación, dedican a otros aparte de Allah actos de adoración como el amor, la reverencia, el temor y el anhelo, encomendándose a ellos y rogándoles. En realidad la idolatría cometida por ciertas personas, hoy en día, es mayor y más intensa que la cometida por los árabes paganos en época del Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam), ya que éstos ante las adversidades y dificultades de la vida rogaban y suplicaban sólo a Allah, tal como menciona el Corán:

''Cuando se embarcan [y son azotados por una tempestad] invocan a Allah con sinceridad [reconociendo que sólo Él debe ser adorado], pero cuando les ponemos a salvo llevándoles a tierra, Le atribuyen copartícipes [nuevamente]'' (29:65)

mientras que los idólatras contemporáneos al verse afligidos por una calamidad recurren aún más a otros en lugar de Allah, demostrando ser más ignorantes del monoteísmo y sus implicaciones que sus antecesores.


Dice el Ĥadîz: “y que Muhammad es Su siervo y Mensajero”, la palabra siervo alude a que Muhammad (salla Allah aleihi wa salam) es propiedad de Allah y que se encuentra a Su servicio. Esta servidumbre especial para Allah (‘ubûdîah) es mencionada en distintas Aleyas, por ejemplo ''¿No es acaso suficiente Allah para Su siervo?'' (39:36) y es el estado más elevado que puede alcanzar un siervo, la servidumbre para Allah y la profecía. El Enviado de Allah Muhammad (salla Allah aleihi wa salam) ha alcanzado el más alto estado en estas dos características. Pero el dominio, el poderío y la divinidad son atributos de Allah, en los cuales no tiene asociados, ni ángeles, ni profetas.

La mención de ambos atributos, es decir: “Siervo y Mensajero” tiene como objetivo desarticular las posiciones extremas, ya sean de fanatismo o indiferencia. Muchos de aquellos que se incluyen a sí mismos en la nación Islámica son indiferentes a dichos y obras del Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam), aferrándose a ideas propias y pensamientos que se contradicen con lo que fue traído por el Profeta (salla Allah aleihi wa salam), eludiendo sus dichos, sacándolos de contexto o interpretándolos de manera equivocada. Pero el testimonio de que “Muhammad es Su Mensajero” implica la obediencia y la Fe en cuanto nos comunica de Su Señor, cumpliendo con sus órdenes y apartándonos de cuanto prohibe, no dando prioridad a las palabras de nadie sobre las suyas. Pero la realidad muestra que muchos jueces no cumplen con esto, y en Allah nos encomendamos.

Ad Dârimî en su libro “Al Musnad” transmitió que ‘Abdullah Ibn Salâm (1) dijo: “Nosotros conocemos las características del Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam): Dijo Dios: ‘Le he enviado como testigo, amonestador y albriciador, un refugio para los ignorantes. Es Mi siervo y mensajero. Le he llamado. Aquel que se encomienda (Al Mutaûakkil), no es descortés ni grosero, ni alborotador de mercados, no castiga las malas acciones en su contra con otra similar, sino que disculpa y perdona. No he de darle muerte hasta que haya establecido que “no hay otra divinidad más que Allah” haciendo ver a los ciegos, escuchar a los sordos, y abriendo corazones cerrados.”


El Ĥadîz dice: “y que ‘Isâ (Jesús (aleihi wa salam) es el siervo de Allah y Su mensajero” en oposición a lo que creen los cristianos, que Jesús es Dios, o el Hijo de Dios, o el tercero de la Trinidad. Elevado sea Allah de cuanto le atribuyen. Como menciona el Corán:

''Allah no ha tenido un hijo, ni existe otra divinidad que Él'' (23:91)

es decir que se debe atestiguar que ‘Isâ (Jesús (aleihi wa salam) es un siervo de Allah y Su mensajero, creyendo que él no es sino un siervo de Allah, nacido de una mujer, sin padre, como menciona el Corán:

''Ella lo señaló [al niño]; y le dijeron: ¿Cómo hemos de hablar con un niño que aún está en la cuna? Entonces [Jesús] habló: Por cierto que soy el siervo de Allah. Él me revelará el Libro y hará de mí un Profeta. Seré bendecido doquiera me encuentre y me ordenará hacer la oración y pagar el Zakât mientras viva. Y me hará benevolente con mi madre. No dejará que sea soberbio ni rebelde. La paz fue conmigo el día que nací, será conmigo el día que muera y el día que sea resucitado. Éste es Jesús, hijo de María, es la verdad sobre la que ellos dudan [la Gente del Libro]. Allah no ha tenido un hijo. ¡Glorificado sea! Cuando decide algo dice: ¡Sea! Y es. Por cierto que Allah es mi Señor y el vuestro, ¡Adoradle, pues! Éste es el sendero recto''. (19: 29-36)


(1) ‘Abdullah Ibn Salâm era judío, y posteriormente abrazó el Islam. Aquí relata el conocimiento que tenían los judíos sobre la descripción del Profeta por venir -salla Allah aleihi wa salam- .

Extraído del Libro:
Fatĥ Al Mayîd
La inspiración del Glorioso
Explicación del libro
Kitâb at Taûĥîd
‘Abdurrahmân Ibn Ĥasan Ali Sheîj


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Última edición por Admin el Mar Mar 01, 2011 6:53 am, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Palabras de los Sabios sobre el significado de “Lâ ilâha il la Allah”   Dom Nov 30, 2008 8:01 am


....dijo también ''El Mesías no menosprecia ser un siervo de Allah, como tampoco los Ángeles allegados. Quien desdeñe adorarle y se ensoberbezca, sepa que todos juntos serán resucitados y congregados ante Él'' (4:172)

como también atestigua el creyente en contra de la mentira que afirman los judíos: ¡Que es el hijo de una fornicadora! ¡Que Allah maldiga a quienes ésto sostengan! Por lo que no es aceptado ni correcto el Islam de ninguna persona hasta que no se declare inocente de cuanto afirman ambos grupos sobre ‘Isâ (Jesús (aleihi wa salam), creyendo sobre él aquello que reveló Allah: ¡Siervo de Allah y Su Mensajero!


Dice el Ĥadîz: “Y su palabra”, esto alude a que ‘Isâ (Jesús (aleihi wa salam) tuvo existencia tras la palabra de Allah: “¡Sea!” El Imâm Aĥmad en un documento en el que refuta cierto dicho de la secta Yahmîah dice: “La palabra que hizo descender sobre Marîam (María) cuando Él (subhana wa ta'ala) dijo: “¡Sea!” por lo que ‘Isâ (Jesús (aleihi wa salam) fue, pero no es ‘Isâ la palabra en si misma, sino que él existió a causa de la palabra ¡Sea!, porque ¡Sea! Es la palabra de Allah (subhana wa ta'ala) y por lo tanto no es creado. Tanto los cristianos como la secta Yahmîah han mentido contra Allah sobre el caso de ‘Isâ.”


Sobre las palabras “Que Él concedió a María” dijo Ibn Kazîr: “Allah lo creó con la palabra que envió junto al ángel Gabriel (Yibrîl (aleihi wa salam), para que fuese insuflado en María el espíritu de Jesús. Por lo que Jesús existió gracias a la orden de Allah ¡Sea! Y el espíritu que envió junto al ángel Gabriel (aleihi wa salam).”


Dice el Ĥadîz: “Un espíritu proveniente de Él”. Dijo Ubaî Ibn Ka’b: “‘Isâ (Jesús (aleihi wa salam) es un espíritu como los otros espíritus creados por Allah a los que les preguntó:

''¿Es que acaso no soy vuestro Señor?'' Y ellos respondieron: ''Por supuesto que sí'' (7:172)

Luego Allah descendió su espíritu sobre María.” Ĥadîz transmitido por ‘Abdu Ibn Ĥumaîd e Ibn Abî Ĥâtim (Tal como se menciona en Ad Dar Al Manzûr 3/600), ‘Abdullah Ibn Aĥmad (Al Musnad 5/135), Ibn Yarîr (Yâmi’ Al Baîân 10855).


Dijo Al Ĥâfidh Ibn Ĥayar Al ‘Asqalânî: “El hecho de que haya descrito al espíritu como “proveniente de Él” alude claramente a que es una creación que proviene de Allah, al igual que en sus palabras ''Y os ha sometido lo que hay en los cielos y la tierra; todo dimana de Él'' (45:12)

donde el significado evidente es que todo eso proviene de Él, es decir que todo tiene existencia debido a Su Poder y Sabiduría.”


Dijo Sheîj Al Islam Ibn Taîmîah: “Aquello que se vincula como pertenencia a Allah (por ejemplo: La misericordia de Allah), si es un concepto que no puede ser independiente por sí mismo o apoyado por otro ser creado, es sin dudas un atributo de Allah, no pudiendo ser el significado aparente una mera anexión de pertenencia. Pero si aquello que es atribuido a Allah (subhana wa ta'ala) (por ejemplo: La tierra de Allah) es un elemento independiente como es el caso de ‘Isâ (Jesús (aleihi wa salam) o Yibrîl (el ángel Gabriel (aleihi wa salam) no pueden ser bajo ningún punto de vista atributos de Allah, porque aquel significado que es independiente y suficiente por si mismo, no puede ser un atributo de un tercero. Todo cuanto es vinculado o atribuido a Allah puede ser dividido en dos tipos:


Primero: Que sea atribuido a Él por ser parte de su creación e invención, lo que incluye a la totalidad de la creación, y como ejemplo encontramos: El cielo de Allah, la tierra de Allah.


Segundo: Esta es una atribución especial, ya que en tal atribución existe un significado amado por Allah, como es el caso de “la casa de Allah”. Conforme a esto los siervos de Allah serían sólo aquellos que creyeron en Él y le obedecieron.”


Dice el Ĥadîz: “y que el Paraíso es real y que el Infierno es real”. Es decir que el Paraíso que Allah ha prometido a los creyentes es verdad, y que el Fuego del Infierno que Allah ha destinado para incrédulos y tiranos es verdad. Tal como dice el Corán:

''¡Apresuraos en alcanzar el perdón de vuestro Señor y así obtener un Paraíso tan vasto como el cielo y la tierra, reservado para quienes creen en Allah y en Sus mensajeros! Este el favor de Allah, que se lo concede a quien le place. Allah es poseedor del favor grandioso'' (57:21)

y dice ''Si no lo hacéis, y por cierto que no podréis hacerlo, guardaos del fuego que ha sido preparado para los incrédulos y cuyo combustible serán hombres y piedras'' (2:24)

y ambas Aleyas son una prueba irrefutable de que el Paraíso y el Infierno se encuentran ya creados.


Sobre la oración del Ĥadîz: “Allah lo ingresará al Paraíso según sus obras”, dijo Al Ĥâfidh Ibn Ĥayar Al ‘Asqalânî: “Es decir: sobre la base de sus buenas o malas obras, ya que los monoteístas han de entrar al Paraíso necesariamente, y por tanto el significado sería que de acuerdo a sus obras obtendrán distintos grados del Paraíso.”


Al Qâdhi ‘Aîâd dijo: “Lo mencionado en el Ĥadîz narrado por Ubâda se aplica únicamente a aquellos que atestigüen cuanto en él se menciona, uniendo a la Shahâda (los dos Testimonios de Fe) la verdadera Fe y monoteísmo, tal como está expresado en el Ĥadîz, siendo sus buenas obras superiores a las malas, lo que les garantizará el Perdón y la Misericordia, y la entrada directa al Paraíso.”



Extraído del Libro:
Fatĥ Al Mayîd
La inspiración del Glorioso
Explicación del libro
Kitâb at Taûĥîd
‘Abdurrahmân Ibn Ĥasan Ali Sheîj


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Última edición por Admin el Mar Mar 01, 2011 6:55 am, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Palabras de los Sabios sobre el significado de “Lâ ilâha il la Allah”   Dom Nov 30, 2008 8:02 am


‘Itbân Ibn Husaîn relató que el Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam) dijo:

“Allah ha prohibido el Fuego del Infierno para quien atestigüe que no hay divinidad salvo Allah, deseando con ello sinceramente el rostro de Allah”. Transmitido por Bujârî (425) y Muslim (263).

Este Hadîz fue transmitido por Bujârî y Muslim en toda su extensión, pero aquí se menciona sólo una parte del mismo.


‘Itbân Ibn Husaîn Ibn Mâlik Ibn ‘Amru Ibn Aylân Al Ansârî, perteneciente a la tribu de Banî Sâlem Ibn ‘Aûf, fue un conocido Sahâba, murió durante el califato de Mu’âûîah.
Bujârî registró en su libro “As Sahîh” que Anas narró que el Profeta (salla Allah aleihi wa salam), mientras llevaba a Mu´ âdh montado detrás de él, dijo: “¡Mu´âdh!” Y éste respondió: “A tu disposición mensajero de Allah”. El Profeta dijo de nuevo: “¡Mu´âdh!” Y éste respondió: “A tu disposición mensajero de Allah y a tus órdenes”. Y así tres veces. El Profeta salla Allah aleihi wa salam dijo entonces: “No hay nadie que atestigüe que no hay dios sino Allah y que Muhammad es el mensajero de Allah con sinceridad desde su corazón al que Allah no haga inmune al Fuego”. Mu´âdh preguntó: “¡Mensajero de Allah! ¿Debo contarlo a la gente para que se regocijen con las buenas noticias?” Dijo el Profeta salla Allah aleihi wa salam: “Si lo haces se confiarán”. Y Mu´adh lo contó antes de su muerte por temor a incurrir en falta (de ocultar lo que sabía).”

En otra narración de Anas que el Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam) le dijo a Mu´âdh: “Quien se encuentre con Allah sin haberle asociado, ha de entrar al Paraíso” Y dijo: ¿Acaso no he de albriciar a la gente?” Pero el Profeta (salla Allah aleihi wa salam) respondió: “No lo hagas, pues se confiarían (dejando de obrar piadosamente).” Transmitido por Bujârî (128) y Muslim (33).

Estos Ahâdîz aluden claramente a que el significado de Lâ ilâha il la Allah incluye abandonar la idolatría (Shirk) con sinceridad y certeza.


Ante Ahâdîz como este Sheîj Al Islam Ibn Taîmîah y otros Sabios dijeron: “Esta recompensa es para quien afirma la Shahâda y vive toda su vida según ella. En la narración del Hadiz anteriormente citado la Shahâda se encuentra condicionada por: ‘sinceramente de corazón, sin dudar en ella, con convicción y certeza’. Porque la realidad del monoteísmo es entregarse completamente a Allah, y por eso, quien atestigüe que no hay otro dios que Allah entrará al Paraíso, ya que la sinceridad es entregar el corazón a Allah, arrepintiéndose verdaderamente de los pecados, y quien muere en esta situación estará sin duda entre la gente del Paraíso.

Son numerosos (mutaûâtir) los Ahâdîz que afirman que: “Será retirado del Infierno quien haya dicho: Lâ ilâha il la Allah, y haya en su corazón el peso equivalente a un grano de cebada, de mostaza, o tan siquiera un átomo de bondad”. Así como son muchos los Ahâdîz que afirman que: “muchos de aquellos que pronuncian la Shahâda entrarán en el Fuego del Infierno a causa de sus pecados, y tras ser purificados serán sacados de él”. Como también son numerosos los Ahâdîz que afirman que Allah ha prohibido al Fuego del Infierno quemar el rastro que deja en la frente la postración (Suyûd).

También son numerosos los Ahâdîz que afirman que Allah ha prohibido el Fuego del Infierno a quienes hayan creído en Lâ ilâha il la Allah, o Lâ ilâha il la Allah Muhammad rasûl Allah.

Pero todas estas narraciones han sido estipuladas por condiciones, y la mayoría de quienes pronuncian la Shahâda no son sinceros en ella, sino que la pronuncian por costumbre o tradición sin llegar a conocer en momento alguno la dulzura de la Fe. Esta clase de personas son las que serán atribuladas en la tumba, como lo evidencian las palabras del Mensajero de Allah salla Allah aleihi wa salam: “Escuché a la gente decir algo y lo dije...” Transmitido por Ibn Mâyah (4268).


siendo la mayoría de las obras de individuos como estos sólo por costumbre; éstos son los que más se asemejan a las palabras de Allah ''Encontramos a nuestros padres en una religión, y hemos seguido sus huellas'' (43:23)


Tras mencionar todo esto hallamos que no existe contradicción entre los distintos Ahâdîz, porque quien pronuncia la Shahâda con sinceridad y certeza es porque ya no permanece apegado a sus pecados pasados. La completa sinceridad y la certeza total no se concretan sino en quien es Allah (subhana wa ta'ala) lo más amado para él, por esto no queda en su corazón deseo por nada prohibido por Allah (subhana wa ta'ala) ni crítica hacia cuanto Allah (subhana wa ta'ala) ha ordenado. Personas con estas características son las que Allah (subhana wa ta'ala) ha prohibido que sean tocadas por el Fuego del Infierno, aunque hayan cometido pecados con anterioridad. Porque su Fe, sinceridad, certeza, arrepentimiento y amor por Allah (subhana wa ta'ala) han borrado todos los pecados anteriormente cometidos.

Así que quien diga la Shahâda con tal sinceridad que lo aparte de toda clase de idolatría, menor y mayor, entonces será uno de los que Allah (subhana wa ta'ala) ha prohibido ser tocado por el Fuego del Infierno. Y quien diga la Shahâda de manera que ésta le impida cometer cualquier idolatría mayor, pero no así las idolatrías menores, de todas maneras su balanza habrá de inclinarse por sus buenas acciones, como lo demuestra el Hadîz(1) , librándose también del Fuego del Infierno, pero sus pecados harán que sean inferiores sus grados en el Paraíso. El caso opuesto es el de aquel que muere aferrado a sus pecados, pesando más en su balanza las malas que las buenas obras, por lo que inevitablemente habrá de entrar al Fuego del Infierno. El caso de quien pronuncie la Shahâda, apartándose de toda clase de idolatrías mayores, pero no manteniéndose hasta el final de su vida fiel, cometiendo un pecado que anule su monoteísmo (Taûhîd), se considera que era efectivamente sincero cuando pronunció la Shahâda, pero luego cayó destruyendo su monoteísmo, prevaleciendo las malas obras sobre las buenas, y por lo tanto: ¡el Fuego del Infierno, el Fuego del Infierno!

Opuesto al caso de quien se mantiene firme en su monoteísmo (Taûhîd) siendo sus buenas obras más pesadas que las malas, y por lo tanto le es garantizada la entrada al Paraíso.


Lo que en realidad se teme por el monoteísta sincero es que cometa algún pecado que debilite su Fe, por tanto deje de pronunciar la Shahâda con la certeza y sinceridad que antes hacía, y que a causa de ello pueda caer en el politeísmo mayor o menor, y aunque se mantenga apartado del politeísmo mayor, caiga inevitablemente en el menor, agregando a ello malas obras, que en conjunto con el primero inclinen la balanza, porque los pecados debilitan sensiblemente la fe y la certeza, y esto conlleva a la debilidad de la Shahâda, impidiendo la sinceridad en el corazón. Quien se encuentre en esta situación, será como el durmiente, o como quien recita las Aleyas del Corán, y sin embargo no puede disfrutar de su dulzura. Éstas son las personas que no pronuncian la Shahâda con completa sinceridad y certeza sino que cometen pecados que debilitan finalmente su fuerza. Estos son los que, con el paso del tiempo, pronuncian la Shahâda sin sinceridad ni certeza, cometiendo innumerables pecados, que les impiden la entrada en el Paraíso.

Cuando los pecados abundan, cuesta más recitar la Shahâda, el corazón se endurece, se desprecian las obras piadosas, y se hace más difícil escuchar la lectura del Corán. Al mismo tiempo, prefiere recordar otras cosas, dando prioridad a lo falso, permitiéndose la injuria, anhelando la cercanía de las malas compañías, despreciando la compañía de los piadosos, de manera que cuando pronuncia la Shahâda, dice con su boca aquello que no siente su corazón ni atestiguan sus obras.”


Dijo Al Hasan Al Basrî: “La Fe (Imân) no se alcanza con mero anhelo o esperanza, sino que es aquello que se siente en el corazón y demuestran las obras. Quien diga el bien y obre el bien, le será aceptado; y quien diga el bien y obre el mal, no le será aceptado.”


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Última edición por Admin el Mar Mar 01, 2011 6:58 am, editado 2 veces
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MensajeTema: Re: Palabras de los Sabios sobre el significado de “Lâ ilâha il la Allah”   Dom Nov 30, 2008 8:03 am


Dijo Bakr Ibn ‘Abdullah Al Muznî: “No os ha precedido Abû Bakr (radia Allah anhu) debido a sus muchas oraciones y ayunos, sino a causa de algo que se encuentra en su corazón.”
Este Hadîz demuestra que no alcanza, para considerar la Fe (Imân) verdadera, con pronunciar la Shahâda si no se cree en ella.


Importante: Dijo Al Qurtubî en su libro “At Tadhkirah”: “Las palabras en el Hadîz: “Será retirado del Infierno quien haya dicho: Lâ ilâha il la Allah, y haya en su corazón el peso equivalente a un grano de cebada, de mostaza, o tan siquiera un átomo de Fe (Imân).”

aluden a las obras que se consideran de la Fe. Lo cual es una prueba de que las obras piadosas son parte integrante de la Fe (Imân), y lo que prueba que el significado que deseaba dar a entender el Profeta (salla Allah aleihi wa salam) es lo que he afirmado anteriormente, y que no alude a la creencia o Fe que no implica obrar y es el monoteísmo más la negación de cualquier asociación o politeísmo, además de la sinceridad al pronunciar Lâ ilâha il la Allah. Lo que encontramos a continuación en el mismo Hadîz:

“y luego Allah ha de sacar a un grupo que no haya hecho ninguna obra de bien” es decir que aquí alude a aquellos que tienen en su corazón el monoteísmo, pero no tienen obras.” Libro: At Tadhkirah (402).

Abû Sa’îd Al Judrî narró que el Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam) dijo: “Moisés (Mûsâ (aleihi wa salam) dijo ‘¡Oh Señor! Enséñame algo con qué recordarte y suplicarte’. Y le respondió Allah: ‘¡Moisés! di: Lâ ilâha il la Allah’. Y Moisés (aleihi wa salam) replicó ‘Pero Señor, todas tus criaturas dicen eso’. Entonces respondió: ‘¡Moisés! Si los siete cielos y quienes los frecuentan, excepto yo, y las siete tierras fueran puestas en un plato de balanza y Lâ ilâha il la Allah fuera puesto en el otro plato, la balanza se inclinaría hacia el plato que contiene Lâ ilâha il la Allah”.
Transmitido por Ibn Hibbân (2324) y Al Hâkim (1/527)

Abû Sa’îd Al Judrî, Sa’d Ibn Mâlik Ibn Sinân Ibn ‘Abdu Al Ansari Al Jazrayî, fue un Sahâba leal como su padre. No participó en la batalla de Uhud por ser aún pequeño, pero luego estuvo presente en todas las batallas restantes. Murió en Madinah en el año 64 de la Hégira.
Cuando se menciona en el Hadîz la palabra “recordarte” quiere decir glorificarte, y “suplicarte” significa implorarte a través de él.


Las palabras de Allah (subhana wa ta'ala): “¡Moisés! di: Lâ ilâha il la Allah” evidencian que aquel que recuerde a Allah debe decir la frase completa y no mencionar sólo el nombre “Allah” o “Él” como hacen algunos grupos fanáticos sufíes, ya que ésto es una innovación y por lo tanto un desvío.


El dicho: “Pero Señor, todas tus criaturas dicen eso.” Alude a que Moisés (aleihi wa salam) anhelaba un recuerdo especial para él. Como evidencia otra narración donde dice: “¡Moisés! di: Lâ ilâha il la Allah. ¡Señor! Diré: Lâ ilâha il la Anta ia rabb (¡No hay dios sino tu, Oh Señor!), quiero un recuerdo especial para mí.”
El recuerdo “Lâ ilâha il la Allah” es la remembranza más repetida, fácil de pronunciar y de más profundo significado, pero a pesar de todo ésto algunos ignorantes se apartan de él, suplantándolo por aquello que ni siquiera fue mencionado en el Corán y la Sunnah.


La frase: “Si los siete cielos y quienes los frecuentan, excepto Yo , y las siete tierras fueran puestas en un plato de balanza” alude a que si toda la creación incluyendo los cielos y la tierra fueran colocados en un plato de la balanza y Lâ ilâha il la Allah fuera colocado en el otro plato de la balanza, este último sería el que descendería, ya que no hay nada más pesado (valioso) Lâ ilâha il la Allah.


El Imâm Ahmad transmitió de ‘Abdullah Ibn ‘Amrû que el Profeta (salla Allah aleihi wa salam) dijo: “Cuando Noé (Nûh (aleihi wa salam) se encontró ante la muerte le dijo a su hijo:

‘Te recomiendo que recuerdes siempre Lâ ilâha il la Allah, porque si los siete cielos y las siete tierras fueran depositados sobre uno de los platos de la balanza y Lâ ilâha il la Allah fuera puesto en el otro, este último inclinaría la balanza. Si los siete cielos y las siete tierras fueran una argolla maciza, Lâ ilâha il la Allah la rompería.”
Transmitido por Ahmad (2/169)



Las palabras: “se inclinaría” alude a que ese plato de la balanza sería el más pesado, ya que “Lâ ilâha il la Allah” comprende muchos asuntos, entre ellos: La negación de toda idolatría (Shirk), el monoteísmo, el cual es la mejor de las obras, la esencia de la religión y la forma de vida islámica, por lo que quien diga Lâ ilâha il la Allah, obre según su significado y se mantenga de por vida en esta postura, semejante buena obra no puede ser equipara a nada, tal como dijo Allah (subhana wa ta'ala) en Su Libro:

''En verdad, quienes dicen: Nuestro Señor es Allah, y luego obran correctamente, no han de temer, ni se atribularán''(46:13)


Este Hadîz alude a que Lâ ilâha il la Allah es el mejor recuerdo. Tal como narrara ‘Abdullah Ibn ‘Amrû que el Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam) dice: “El mejor Du’â es el Du’â del día de ‘Arafât, y lo mejor que los profetas y yo hemos dicho es: Lâ ilaha il la Allah ûahdahu lâ sharîka lahu. Lahu Al mulku ûa lahu Al Hamd ûa hûa ‘alâ kulli shaîn Qadîr.”
Transmitido por Tirmidhî (3579), Mâlik (Al Mûâtta 1/214). Dijo Al Albânî: Hadîz Sahîh.


También se relata que “En el día de Resurrección, Allah traerá una persona de mi Ummah, expondrá ante él noventa y nueve registros (con sus obras). Cada uno de ellos alcanzará hasta donde la vista puede extenderse. Entonces Allah le preguntará: ‘¿Acaso niegas algo de lo que hay en ellos? ¿Acaso te han tratado injustamente mis escribas (los ángeles encargados de contabilizar las obras)?’ Y la persona contestará: ‘No, mi señor’. Allah le preguntará luego:

‘¿Tienes alguna excusa por no tener buenas obras?’ Entonces la persona contestará: ‘No, mi Señor’. Pero Allah observará: ‘¡Mira! Hemos conservado una buena obra tuya con nosotros. No habrá injusticias en este día’. Allah extraerá una tarjeta, y en ella está escrito: "No hay dios sino Allah y Muhammad es Su siervo y mensajero". Allah dirá: ‘Comprueba su peso’. Pero la persona responderá: ‘¡Oh señor! Este papel con su escaso peso no puede emparejarse con estos inmensos registros’. Allah observará: ‘No serás tratado injustamente’”. El Profeta salla Allah aleihi wa salam también agregó: “Todos los registros serán dispuestos en un plato de la balanza y la tarjeta en el otro plato. Y, por la Gracia de Allah, el plato con los registros se elevará mientras que el plato que contiene la tarjeta pesará más, porque nada tiene más peso que el nombre de Allah.”
Transmitido por Tirmîdhî (2641), Ibn Hibbân (2524), Al Hâkim (Al Mustadrak 1/5,6). Dijo Ad Dhabi Hadîz Sahîh.


Dijo Ibn Al Qaîîm: “Las obras no son unas superiores a las otras por su apariencia o su cantidad, sino que son superiores por la sinceridad que se encuentra en el corazón. La apariencia de los que rezan es una sola, sin embargo la superioridad de algunos sobre otros es como la diferencia entre el cielo y la tierra. Reflexiona sobre el Hadîz de la tarjeta que se coloca sobre un plato de balanza, pesando más que noventa y nueve registros, que alcanzan hasta donde la vista puede extenderse.

Esto es lo que determinará que esta persona no sea castigada con el Fuego del Infierno temporalmente. Evidentemente, todos los monoteístas tendrán esa tarjeta el Día del Juicio Final, y, sin embargo, algunos de ellos serán atormentados en el Fuego del Infierno debido a sus pecados.”


Tirmîdhî transmitió que Anas escuchó decir al Enviado de Allah (salla Allah aleihi wa salam): “Dijo Allah: ‘¡Oh hijo de Adán! Quien (el Día del Juicio Final) se encuentre conmigo habiendo cometido pecados tan grandes como el planeta tierra, pero no Me haya asociado (no ha cometido politeísmo) lo recibiré con un perdón tan grande como eso (sus pecados).”
Transmitido por Tirmîdhî (3534), Ahmad (5/154), Ad Dârimî (2791)


Este Hadîz dice en toda su extensión: “¡Oh hijo de Adán! Si me suplicas y anhelas, he de perdonarte cuanto hubieras cometido, sin siquiera interesarme lo que fuera. ¡Oh hijo de Adán! Si alcanzaran tus pecados las alturas de los cielos, y luego me pidieras perdón, te perdonaría sin importarme cuales fueran dichos pecados. ¡Oh hijo de Adán! Quien el Día del Juicio Final encuentre que ha cometido pecados tan grandes como el planeta tierra, pero no Me ha asociado (no ha cometido politeísmo) yo sabré otorgarle un perdón tan grande como eso.”


Este Hadîz fue transmitido por Tirmîdhî, cuyo nombre completo es Muhammad Ibn ‘Isa Ibn Saûrah Ibn Mûsâ Ibn Ad Dahhak As Sulamî, autor del libro Al Yami’. Fue uno de los grandes memorizadores del Hadîz profético, a pesar de ser ciego. Relató de Ibn Qutaîbah, Hannâd y Bujârî, entre otros. Murió en el año 279 de la Hégira.


A su vez, el Hadîz fue narrado por el Sahâba (compañero del Profeta salla Allah aleihi wa salam) Anas Ibn Mâlik Al Ansârî Al Jazrayî (radia Allah anhu), quien fue sirviente del Profeta (salla Allah aleihi wa salam) durante diez años. El Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam) oró en cierta ocasión por él diciendo: “¡Oh Allah! Acrecienta sus bienes e hijos, y déjale entrar al Paraíso”. Murió en el año 93 de la Hégira, superando los cien años de edad.


El dicho: “con pecados tan grandes como el planeta tierra” significa: con tantos pecados como para llenar toda la tierra.
Las palabras: “Pero no Me ha asociado (no ha cometido politeísmo)” son una condición difícil, que si tiene lugar garantizan la misericordia de Allah y su perdón. Esta difícil condición es permanecer libre de toda idolatría y politeísmo, ya sea éste mucho o poco, mayor o menor. La verdad es que no puede estar libre de todo esto sino quien está protegido por Allah, y es el poseedor de un corazón puro, como dice el Corán:

''Ese día, de nada servirá la riqueza ni los hijos. Y sólo la pureza del corazón beneficiará [al hombre]'' (26:88-89)


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MensajeTema: Re: Palabras de los Sabios sobre el significado de “Lâ ilâha il la Allah”   Dom Nov 30, 2008 8:04 am


El Sabio Ibn Rayab dijo: “Quien se presente ante Allah (subhana wa ta'ala) en el Día de la Resurrección siendo monoteísta, pero con tantos pecados como para inundar la tierra, Allah habrá de encontrárselo con tanto perdón como aquello. En el caso del creyente que complete y purifique su monoteísmo (Taûhîd) siendo sincero con Allah (subhana wa ta'ala), cumpliendo con las condiciones y estipulaciones del monoteísmo, en su corazón, su lengua y su cuerpo, o con sólo su corazón y lengua ante la muerte, ésto ha de garantizarle el Perdón de todos los pecados, así también como la salvación del Fuego del Infierno.

Quien complete y purifique el monoteísmo en su corazón, le será extraído de éste todo amor devocional, respeto, temor, y reverencia por todo lo que no sea Allah (subhana wa ta'ala). Entonces le serán borrados todos los pecados, aunque fueran tantos como la espuma de los mares.”


Este Hadîz muestra la inconmensurable recompensa del monoteísmo (Taûhîd), la grandísima misericordia y generosidad de Allah (subhana wa ta'ala). También es este Hadîz una prueba contra la secta Al Jaûâriy (Jariyitas), la cual afirma que quien comete un pecado habrá caído inevitablemente en la incredulidad.

Así como desmiente lo afirmado por la secta Al Mu’tazilah, que afirma que existe un tercer grado, entre la creencia y la incredulidad, es decir la hipocresía. Porque según ellos esta persona no es creyente ni incrédula, pero habrá de permanecer eternamente en el Fuego del Infierno. La verdad se encuentra evidentemente con Ahlu Sunnah

la opinión de los Sabios de la Sunnah: Que quien cometa pecados no pierde su status de creyente, aunque tampoco se le llama creyente en todo su significado, sino que se le llama: creyente desobediente o creyente por su Fe, corrupto debido a sus graves pecados.

Alude a este significado el Corán, la Sunnah y el consenso de la Nación Islámica, tal como indican las palabras de Ibn Mas’ûd:

“Cuando el Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam) fue elevado a los cielos, llegó hasta el loto de la linde (Sidrat al Muntahâ) y le fueron concedidos tres asuntos: Las cinco oraciones, las últimas Aleyas de Sura Al Baqarah y el perdón para aquellos de su nación que mueran sin haber cometido idolatría” .
Transmitido por Muslim (173).

Ibn Kazîr en su exégesis del Corán dijo: “Narró Anas Ibn Mâlik que el Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam) recitó esta Aleya ?Él es digno de ser temido y Quien realmente perdona.? y dijo:
- Dijo vuestro Señor: ‘Yo soy digno de ser temido, y que por lo tanto no me sea asociado nada. Y quien sea temeroso y precavido de no asociar nada conmigo, es digno de ser perdonado.”
Transmitido por Ahmad (3/142), Tirmîdhî (3325), pero su cadena de transmisión es Da’îf (débil).





(2) N del T: No debe entenderse de esta frase que Allah se encuentra rodeado por los cielos o dentro de su creación, porque Él se ha descrito en numerosas ocasiones en Su Libro como el Trascendente, el Altísimo, ver (2:255), (20:5), (25:59).


(1) N del T: Narró ‘Abdullah Ibn ‘Amr Ibn Al ‘As que el Mensajero de Allah (salla Allah aleihi wa salam) dijo: “En el día de Resurrección, Allah traerá una persona de mi Ummah, expondrá ante él noventa y nueve registros (con sus obras). Cada uno de ellos alcanzará hasta donde la vista puede extenderse. Entonces Allah le preguntará: ‘¿Acaso niegas algo de lo que hay en ellos? ¿Acaso te han tratado injustamente mis escribas (los ángeles encargados de contabilizar las obras)?’ Y la persona contestará: ‘No, mi señor’. Allah le preguntará luego: ‘¿Tienes alguna excusa (por no tener buenas obras)?’ Y él responderá: ‘No, mi Señor’. Entonces Allah dirá: ‘¡Mira! Hemos conservado una buena obra tuya con nosotros. No habrá injusticias en este día’. Entonces Allah extraerá una tarjeta, y en ella está escrito:
"No hay dios sino Allah y Muhammad es su siervo y mensajero". Allah le dirá entonces: ‘Comprueba su peso’. Y la persona responderá: ‘¡Oh señor! Este papel (con su escaso peso) no puede emparejarse con estos (inmensos) registros’. Allah observará: ‘No serás tratado injustamente’”. El Profeta agregó: “Todos los registros serán dispuestos en un plato de la balanza y la tarjeta en el otro plato. Y, por la Gracia de Allah, el plato con los registros se elevará mientras que el plato que contiene dicha tarjeta pesará mas, porque nada tiene más peso que el nombre de Allah”. Este Hadîz fue transmitido por Tirmîdhî, Ibn Mâyah y el Imâm Ahmad.


Extraído del Libro:
Fath Al Mayîd
La inspiración del Glorioso
Explicación del libro
Kitâb at Taûhîd
‘Abdurrahmân Ibn Hasan Ali Sheîj


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Última edición por Admin el Mar Mar 01, 2011 7:03 am, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: Palabras de los Sabios sobre el significado de “Lâ ilâha il la Allah”   Dom Nov 30, 2008 8:05 am



Aspectos trascendentes del capítulo:


1. La infinita misericordia de Allah.


2. La inmensa recompensa del Taûhîd ante Allah.


3. Aparte de dar recompensas (hasanât) el Taûhîd origina el perdón de pecados.


4. El significado (Tafsîr) de la Aleya 82 de Sura al An’âm.


5. La importancia de reflexionar sobre los cinco puntos mencionados en el Hadîz narrado por Ubâdah.


6. Si observas los Ahâdîz de Ubâdah e ‘Itbân, encontrarás el significado de Lâ ilâha il la Allah.


7. La condición mencionada en el Hadîz de ‘Itbân.


8. Los profetas también fueron informados acerca de las virtudes de Lâ ilâha il la Allah.


9. El plato de la balanza que contenga Lâ ilâha il la Allah va a inclinarse, ya que para muchos de quienes pronuncian esta frase sus platos de la balanza han de elevarse.


10. La prueba de que las tierras son siete, igual que los cielos.


11. Que en todos ellos existen criaturas.


12. La afirmación de los atributos de Allah, en contraposición con la Ash’arîah. (1)


13. Quien comprende el Hadîz de Anas, entiende que el significado de las palabras: “Allah ha prohibido el Fuego del Infierno para quien atestigüe que no hay divinidad salvo Allah, deseando con ello sinceramente complacer el rostro de Allah” en el Hadîz de ‘Itbân, significa que el Shirk debe ser definitivamente abandonado, no alcanzando con decir Lâ ilâha il la Allah si no abandona el Shirk.


14. Reflexionar sobre la característica común de Muhammad (salla Allah aleihi wa salam) e ‘Isâ (Jesús aleihi wa salam), ya que ambos son Profetas y siervos de Allah.


15. La particularidad de ‘Isâ (aleihi wa salam), que es la palabra de Allah.


16. El conocimiento de que ‘Isâ (aleihi wa salam) es un espíritu proveniente de Allah.


17. Las virtudes de la Fe en el Paraíso y el Infierno.


18. El significado de las palabras: “según sus obras”.


19. La balanza donde se pesan las obras tiene dos platos.


20. La mención de “Su rostro”.



(1) N del T: Secta doctrinaria, que niega todos los atributos de Allah excepto siete, los cuales, según ellos, son conocidos a través del intelecto sin necesidad de recurrir al Corán o la Sunnah, y que los atributos que se mencionan en el Corán y la Sunnah deben ser considerados necesariamente metáforas, porque de afirmarlos, se estarían atribuyendo a Allah propiedades humanas (antropomorfismo). Pero Ahlu Sunnah sostiene que los atributos de Allah tienen carácter divino, y que no existe posibilidad de equiparación entre Allah y el ser humano, tal como evidencia el Corán: ''No existe nada que se le asemeje, y Él es el que todo lo oye y todo lo ve''



Extraído del Libro:
Fath Al Mayîd
La inspiración del Glorioso
Explicación del libro
Kitâb at Taûhîd
‘Abdurrahmân Ibn Hasan Ali Sheîj
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Palabras de los Sabios sobre el significado de “Lâ ilâha il la Allah”
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