ISLAM: Ahl al Sunnah wal Yama'ah

En este lugar pretendemos dar información clara acerca de Ahl al Sunnah wal Yama'ah. Con absoluta fidelidad y obediencia a los principios islámicos traídos por inspiración Divina a nuestro Profeta salla Allah aleihi wa salam
 
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 La generosidad del mes de Ramadán

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MensajeTema: La generosidad del mes de Ramadán   Jue Dic 04, 2008 10:32 pm









En el nombre de Allah, Clemente, Misericordioso


Traducción de la jutba del viernes 7 de Ramadán de 1427
h.


acorde al viernes 29 de septiembre 2006

pronunciada por el Sheij Hamid Muhammad Waly

en la Mezquita del Centro Cultural Islámico

"Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas, Rey
Fahd"


en Buenos Aires



LA GENEROSIDAD EN EL MES DE RAMADÁN


Alabado sea Allah. Atestiguo que no hay otra divinidad
excepto Allah, Único, sin asociados, el Soberano y Todopoderoso. Y atestiguo
que Muhammad es Su siervo y Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con
él, con su familia, compañeros y con todos aquellos que sigan la guía hasta el
día del Juicio Final.




“¡Creyentes! Temed verdaderamente a Allah y que no os
alcance la muerte sino siendo musulmanes”, “Temed a Allah que os ha creado a
partir de un solo ser, Adán, y de él creó a su esposa Eva, y de ambos hizo
surgir una numerosa descendencia de hombres y mujeres. Temed a Allah en cuyo
nombre os pedís las cosas y mantenéis buenas relaciones con los parientes,
sabed que Él os está observando permanentemente”.


Primera Jutbah:

El Islam es la religión que Allah ha establecido para Sus
siervos, reúne todas las cosas buenas que benefician a las personas y
fortalecen la hermandad, por lo que se erige la sociedad islámica sobre el amor
y la unión como lo era la sociedad en la época del Mensajero de Allah: sus
compañeros eran compasivos unos con otros, cooperaban y actuaban generosamente,
jamás agraviaban a la persona que le habían hecho una caridad, eran generosos,
sabían que esta religión es de generosidad y que todas las caridades que
hiciesen eran una forma de corroborar su fe en Allah, el Profeta dijo: “La
caridad es una prueba de fe y confianza en el Creador”.


Hermanos, entre la generosidad y la avaricia hay una gran
distancia marcada por la moral, todo aquel que esté mas cerca de la generosidad
será quien esté más cerca de completar su fe, el Profeta dijo: “Quien crea en
Allah y en el Día del Juicio que honre a su huésped”. Y quien esté más cerca de
la avaricia será quien más débil tenga su fe.


El Mensajero de Allah era un ejemplo de generosidad,
nunca guardaba más de lo que necesitaba. Alcanzó el grado más alto de
generosidad y de sacrificio, jamás le negó nada a nadie. Era el más generoso y
aún más en el mes de Ramadán. Ibn Abbás dijo: “Era más generoso que un buen
viento”.


Los creyentes se elevan en grados en la medida de su
generosidad, hacen todo lo posible por sus padres, por sus esposas e hijos, por
ayudar a sus vecinos hasta alcanzar la total generosidad, sacrificando su
tiempo para difundir la fe y guiar a la gente al sendero recto, uniendo los
corazones, reconciliando a los distanciados, haciendo caridades y favores con
lo que Allah los ha agraciado. Ayudan a los viajeros insolventes, a los hambrientos,
proveen de vestimentas a quienes la necesitan, tienen presente que cada acción
es una prueba de fe, como lo indicó nuestro amado Profeta r: “La caridad es una
prueba de fe”, por ello, se esfuerza en lograr el éxito con su generosidad.
Allah dice: “Quienes hayan sido preservados de la avaricia serán los
triunfadores”.


¡Hermanos! Sabed que las caridades no hacen disminuir los
bienes como se imaginan los que no quieren hacerlas; aún más, incrementan los
bienes porque Allah dice: “Todo lo que gastéis en caridad Él os lo compensará.
Y Él es el mejor de los sustentadores”.


El Mensajero de Allah r dijo: “Los bienes no merman por
hacer caridad, sino que los incrementa, sí, los incrementa”. Y dijo r: “Todos
los días descienden dos ángeles y uno de ellos ruega: ¡Oh, Allah! Incrementa
los bienes de quien hace caridades. Y el otro ruega: ¡Oh, Allah! Merma los de
aquel que es avaro”.


La certeza sobre lo mencionado no está relacionado con tu
riqueza o tus bienes si es que eres una persona rica, sino que está relacionado
con tu fe de que lo que posees es parte del sustento con el que Allah te ha
agraciado, sea mucho o poco. Allah dice: “Y en el cielo está decretado vuestro
sustento y lo que se os ha prometido”, es decir, lo que posees es parte de los
tesoros de Allah que te está otorgando a través de distintos medios que decretó
para tu vida, además te otorgó una inteligencia y posibilidades físicas para
pensar cómo procurarlo, pero por otro lado debes pensar que no es lo mismo
utilizarlo en lo que Allah ama que darle un curso que a Allah le disgusta. En
el primer caso, a través del buen uso, queda protegido en esta vida y son
bendecidos el resto de los bienes, y en la Otra Vida se recibirá la recompensa
en el Paraíso.


No es necesario que el siervo caritativo sea adinerado,
sino que la caridad se basa en la certeza de la promesa de Allah, y se esfuerza
por contribuir a pesar de sus pocos bienes, pues la necesidad reside en el
corazón y la verdadera riqueza es la del alma.


Aprovechad estos días benditos y educad vuestras almas
acostumbrándoos a la caridad y no os olvidéis de preocuparos por vuestros
hermanos pobres y compartid con ellos las gracias que Allah os ha otorgado.


Pagad el Zakat, ayudad a vuestros padres, hijos y
familiares, a los enfermos, a los necesitados, a los pobres, sean musulmanes o
no, para que comprendan la grandiosidad del Islam. Éste fue uno de los motivos
que condujeron hacia el Islam a algunos de los musulmanes de la primera
generación.


Debemos hacer que nuestros bienes sirvan para contribuir
en la causa del Islam ¡Cuántas personas han abrazado el Islam debido a que los
que se dedican a difundir la fe los han ayudado con algunas de sus necesidades
como alimentos, medicamentos y otros.


Esto también puede lograrse aquí y en cualquier parte del
mundo para guiar a la gente, esforzaos con vuestros bienes y lograréis que los
mismos se incrementen a través de la bendición de las caridades, esto mejorará
también vuestra salud y purificará vuestros corazones. Allah dice: “Toda
caridad es en beneficio propio, hacedla pues anhelando el rostro de Allah [y Su
complacencia]. Y sabed que se os recompensará por cuanto deis y no seréis
oprimidos


.


Última edición por Admin el Dom Mar 27, 2011 9:47 am, editado 1 vez
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MensajeTema: Re: La generosidad del mes de Ramadán   Jue Dic 04, 2008 10:33 pm

Segunda Jutbah:



Alabado sea
Allah, Quien ha dispuesto que el ayuno sea una forma de adoración. A través del
ayuno el siervo comprende la dimensión de las gracias de Allah y por ello Le
recuerda y Le agradece más. Alabado sea el Altísimo por establecer el ayuno como
una gracia. Atestiguo que no hay otra divinidad excepto Allah, Único, sin
asociados, el Soberano y Todopoderoso. Y atestiguo que Muhammad es Su siervo y
Mensajero, que la paz y las bendiciones sean con él, con su familia, compañeros
y con todos aquellos que sigan la guía hasta el día del Juicio Final.



Hacer
caridades con parte de los bienes es una de las mejores obras de obediencia y
además protege de tener un mal final de nuestros días, también purifica el
carácter del siervo, y protege a la familia de la persona caritativa. El Profeta
r dijo: “¡Hijo de Adán! Que hagas caridades es lo mejor para ti, y que no la
hagas es un mal para ti, nunca desdeñes al mendigo”.


Tened la
certeza de que Allah os va a recompensar por las caridades que ha establecido
como un deber ¡Cuánto más recibirá el siervo que tiene por costumbre hacer
caridades tanto en los momentos de holgura como en los de estrechez! A través de
las caridades se logran beneficios muy importantes como:


1-
Aprender a aportar con los bienes, quien se acostumbra a hacer caridades cuando
dispone de pocos bienes se le hará fácil aportar en momentos de
holgura.


2- Al
cumplir con la obligación de ayudar a los padres, de mantener a la familia, se
hace más fácil, y con más felicidad, regalos y atenciones especiales.


3- A
través de la generosidad se ama ayudar a los pobres, necesitados, a los viajeros
insolventes.


4- La
generosidad hace que el siervo sepa disculpar a sus deudores en caso de pasar
por momentos difíciles en los que no puedan devolverle los que les haya
prestado.


Allah está
cerca de la persona generosa y responde sus súplicas si hace caridades con
sinceridad, es decir, las hace para agradar a Allah.


En la historia
del Islam podemos mencionar la generosidad de los Sahabas y de las generaciones
siguientes. En una oportunidad Abu Bakr t se presentó con sus bienes ante el
Profeta r para aportar por la causa de Allah, éste le preguntó “¿Qué has dejado
para tu familia?” Le respondió: Les dejé a Allah y a Su Mensajero. Luego se
presentó Umar t con sus bienes y el Profeta r le preguntó: “¿Qué has dejado para
tu familia?” Le respondió: Les dejé la mitad de lo que te di. Luego Umar al
enterarse de lo que hizo Abu Bakr dijo: ¡Jamás intentaré competir nuevamente en
las buenas obras con Abu Bakr!


Uzmán Ibn
Affán t aportó para “El ejército de la dificultad” (el que se alistaba para
combatir en Tabuk) diez mil dinares y trescientos camellos equipados para la
marcha, también cincuenta caballos, el Profeta r dijo: “¡Oh, Allah! Yo me
complazco de Uzmán ¡Complácete de él!”.


La generosidad
alcanza el punto más elevado cuando el siervo prefiere a los demás por encima de
sí. Cuando los musulmanes emigraron a Medina, los musulmanes de Medina eran tan
generosos que no dudaron en sacrificarse por sus hermanos emigrados. Allah dice
en el Sagrado Corán: “Quienes estaban establecidos en Medina y aceptaron la fe
antes de su llegada (la del Profeta), aman a los que emigraron a ellos, no
sienten envidia alguna en sus corazones por lo que se les ha dado (del botín) y
les prefieren a sí mismos aunque estén en extrema necesidad. Quienes hayan sido
preservados de la avaricia serán los triunfadores” (59:9).


En la batalla
de Iarmúk, Hudheifah Al Adadaui vio a su primo caído y fue corriendo a darle de
beber, pero le señaló a Hisham que también estaba herido, pero cuando lleguó
hasta él le señaló a otro hermano caído al que prefería que atendiese primero,
se dirigió a él pero murió, entonces regresó donde Hishám pero también falleció,
regresó hasta su primo y también lo había alcanzado la muerte ¡Que Allah los
guarde en su misericordia!


Nosotros no
debemos dudar en ayudar dentro de nuestras posibilidades a nuestros hermanos
necesitados, a las viudas, huérfanos y enfermos, debemos aprender de estos
modelos ejemplares que nos legó la historia del Islam y saber que Allah nos
recompensará por ello.


Sed generosos
y apresuraos a realizar obras que os conduzcan al paraíso cuya amplitud es mayor
que la de los cielos y la Tierra.



Centro Cultural Islámico
"Custodio de las Dos Sagradas Mezquitas" Rey Fahd
Buenos Aires

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